Con sus palacios imperiales, su inigualable patrimonio musical y todo el encanto del viejo mundo, Viena lleva siglos atrayendo a viajeros y parejas que buscan una escapada romántica. Aunque dispongas de poco tiempo, puedes disfrutar de las famosas cafeterías históricas y los excepcionales museos de Viena en tres horas o menos. Puede que tengas una escala un poco larga y te apetezca salir del aeropuerto, o quizá quieras conocer la vida nocturna de la ciudad tras una jornada de conferencias.
Si bien es una ciudad que merece ser saboreada lentamente, hemos elaborado una guía de viaje condensada de Viena para que puedas descubrir lo mejor de la ciudad en tres horas o menos.
Una hora: Explora el famoso Naschmarkt
El Naschmarkt de Viena, ideal para pasear durante un rato, es un colorido mercado en el que encontrarás delicias de todos los rincones de Austria y más allá. Junto a los puestos repletos de frutas y verduras frescas encontrarás, también, aceitunas rellenas, salchichas ahumadas y quesos de primera calidad.
Prueba el pan recién horneado y deléitate con especialidades italianas clásicas en uno de los numerosos puestos del mercado. Encontrarás otras delicias, como té a granel y chocolate Zotter, en Schoko Company. Si eres más de salado, no dejes de probar los tradicionales pepinillos encurtidos en barril de Gurken Leo, toda una institución de Naschmarkt. La influencia turca de Viena también se refleja en el mercado; muchos de sus puestos venden cocina otomana. A la hora del almuerzo, saborea las crujientes croquetas de garbanzo de Dr. Falafel o prueba el delicioso kebab de Aycan.
Si deseas descubrir más delicias típicas, consulta nuestra guía de la gastronomía más destacada de Viena.
Una hora: Vive el ambiente de la élite literaria en el Café Central
La cultura de los cafés de Viena es famosa en todo el mundo, por lo que una parada en una de las mejores cafeterías de la ciudad es imprescindible. El romántico Café Central abrió sus puertas en 1876 y desde entonces ha sido el lugar preferido de artistas, escritores y compositores. León Trotski y Gustav Klimt, entre otros, solían frecuentar su emblemática sala, que cuenta con un elegante techo abovedado y mostradores con pasteles.
Acomódate con un buen libro y un café espumoso, acompañado de música de piano en directo. Si quieres algo para picar, prueba el desayuno vienés, que incluye un cruasán crujiente, un huevo pasado por agua y un panecillo con mantequilla y mermelada de albaricoque.
Dos horas: Haz un viaje al pasado en Stephansplatz
Si dispones de dos horas libres en Viena, un paseo por la calle Graben, con sus edificios románicos y sus tradicionales joyerías y perfumerías, te conducirá al corazón de la ciudad: Stephansplatz.
Al final de la calle, se encuentra la imponente catedral de San Esteban. Admira el tejado de tejas multicolores y las paredes de piedra finamente esculpidas, antes de entrar para maravillarte con el altar mayor barroco, las tumbas renacentistas de mármol y la Pummerin de la torre norte, la campana más grande de Austria. Si tienes tiempo, sube los 343 escalones hasta la cima para disfrutar de una vista espectacular de la ciudad.
Dos horas: Sumérgete en la vida aristocrática en Schloss Schönbrunn
Schloss Schönbrunn, la antigua residencia de verano de la emperatriz Sisi, es uno de los lugares más emblemáticos de Viena. En el palacio barroco hay mucho por explorar, desde la mágica Casa de las Palmeras hasta los extensos jardines al aire libre.
Si tienes tiempo, te recomendamos realizar una visita guiada por los impresionantes salones rococó para descubrir los detalles de la vida cotidiana de sus antiguos habitantes. No te pierdas el Salón de los Espejos, donde Mozart actuó para la emperatriz María Teresa con apenas seis años, y la espectacular Sala de los Millones, revestida de palo de rosa y decorada con raras miniaturas indo-persas.
Tres horas: Explora los tesoros del MuseumsQuartier
Para descubrir el pasado y el futuro de Austria en un solo lugar, dedica tres horas en Viena al MuseumsQuartier, en Neubau, donde encontrarás el Museo Leopold, que exhibe obras maestras del expresionismo austríaco, y el espacio contemporáneo de artes escénicas Tanzquartier. Sin embargo, la joya de la corona del MQ es el Kunsthistorisches Museum. Grande y laberíntico, alberga cientos de los tesoros más preciados de Europa. Construido en 1891 a un paso del Palacio Imperial, es un espectáculo impresionante por sí mismo, rodeado de hermosos jardines y estatuas decorativas.
Cuadros de Rubens, Rembrandt, Velázquez y Brueghel adornan los elegantes espacios de exhibición, mientras que los artefactos en las salas egipcia y oriental revelan los secretos de culturas ya desaparecidas. Los apasionados de la historia apreciarán la Cámara de Arte y Maravillas, cargada de curiosidades de la dinastía de los Habsburgo y obras de arte invaluables de la Edad Media.
Tres horas: Déjate envolver por la atmósfera de la Wiener Staatsoper
Una gran velada en la ópera es la manera perfecta de pasar tres horas en Viena. Viena, antigua residencia de Mozart y Beethoven, es la cuna de la música clásica europea, y la Ópera Estatal de Viena presenta un espectáculo todas las noches, 300 días al año.
Aunque principalmente se especializa en óperas clásicas del siglo XIX, en su programación puedes ver desde la pieza barroca Alcina de Händel hasta Samson et Dalila de Camille Saint-Saëns. No todo es lujo y glamur: si te animas a hacer cola en la taquilla de Operngasse para conseguir entradas de última hora, solo pagarás unos pocos euros por un lugar de pie.
Descubre más sobre la Ópera Estatal de Viena y la temporada de bailes en nuestra guía especializada.