Praga, uno de los destinos vacacionales más vibrantes de Europa, cuenta con un rico pasado histórico y obras maestras arquitectónicas incomparables que se funden armoniosamente con un entorno urbano singular y contemporáneo. Es la mayor ciudad y la capital de la República Checa, y compite con joyas de fama mundial, como París o Londres, que atraen a miles de turistas de todo el mundo durante todo el año. Praga, antigua capital de Bohemia, se encuentra a orillas del río Moldava, y aún conserva su encanto original. La mayoría de sus edificios, torres góticas y casas históricas de estilo art nouveau y barroco sobrevivieron a los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. Con decenas de galerías de arte, museos, catedrales y monumentos, e innumerables bares y cafés donde puedes probar las mejores cervezas checas, Praga ofrece diversión y planes para todo tipo de viajeros. Descubre nuestro itinerario favorito para aprovechar al máximo tu estancia en la ciudad de las 100 torres.
Pasea por el casco antiguo (Staré Město)
El casco antiguo de Praga es una de sus zonas más características, con numerosos edificios históricos que atestiguan el rico pasado de la ciudad. Visita la emblemática plaza de la Ciudad Vieja, que alberga la catedral de Týn, la iglesia de San Nicolás y el famoso reloj astronómico.
La Ciudad Vieja de Praga, un laberinto de pasajes y calles adoquinadas, te sorprenderá por su encanto distintivo y su ambiente de cuento de hadas. Famosa por su emblemática plaza del Mercado, en ella están la mayoría de los monumentos de la ciudad, así como muchas tiendas y cafés típicos. Te sugerimos que accedas al casco antiguo desde la puerta este, donde se encuentra la majestuosa torre de la Pólvora (Prašná brána) de 65 metros de altura, y que comiences tu exploración en la plaza de la Ciudad Vieja. Es una de las plazas más hermosas de Europa y alberga muchas joyas arquitectónicas, como el ayuntamiento de la Ciudad Vieja, cuya torre de 70 metros de altura ofrece unas vistas espectaculares del paisaje urbano, la catedral de Týn, el reloj astronómico, la iglesia de San Nicolás y el monumento a Jan Hus. En la Ciudad Vieja también encontrarás el distrito de Josefov, el histórico barrio judío. Cuenta con varios lugares de interés como la sinagoga Vieja-Nueva, la más antigua de Europa, y un monumento al escritor Franz Kafka. Mientras admiras los numerosos edificios históricos, prueba algunas delicias locales en los diversos puestos de comida que encontrarás en la plaza.
Observa cómo marca la hora el reloj astronómico
El reloj astronómico del centro de Praga data del siglo XV, y es el reloj en funcionamiento más antiguo del mundo. Espera a que el reloj dé la hora en punto para contemplar el mecanismo que hace aparecer las figuras de los 12 apóstoles.
Mientras exploras el centro de Praga, tómate un descanso para ver el cambio de hora en el famoso reloj astronómico medieval. El reloj, que se encuentra junto al edificio del ayuntamiento de la Ciudad Vieja, data del siglo XV, y es el reloj en funcionamiento más antiguo del mundo. Repleto de leyendas y alegorías, el Orloj, como se le llama, es uno de los monumentos más visitados de Praga, y atrae a numerosos visitantes que quieren ver su curioso mecanismo en el cambio de hora. El reloj muestra representaciones de los signos del zodíaco, cuatro estatuas que simbolizan los aspectos negativos de la naturaleza humana y figuras de los doce apóstoles, controladas por un sofisticado mecanismo que las pone en movimiento cuando el reloj marca la hora en punto.
Visita el castillo de Praga y el Callejón del Oro
El castillo de Praga, un elemento emblemático del horizonte de la capital checa, es un complejo de edificios históricos que reflejan la historia de la ciudad. Además de la catedral de San Vito, no dejes de visitar la basílica de San Jorge y la pintoresca calle residencial del Callejón del Oro.
El castillo de Praga es una visita obligada durante tu estancia en la ciudad, independientemente de la temporada o de la duración de tu viaje. La riqueza histórica de la fortaleza, erigida hacia finales del siglo IX, le ha valido la designación de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. El complejo del castillo consta de enormes edificios que datan de diferentes épocas entre el siglo X y el siglo XIV, y sus terrenos abarcan más de 70 000 metros cuadrados. Incluye el antiguo palacio real, la impresionante catedral de San Vito, la basílica románica de San Jorge y el pintoresco Callejón del Oro, que alberga las antiguas casas reconstruidas de los orfebres y defensores del castillo. En este colorido callejón, que ocupa el lado norte del castillo de Praga, habitaron personalidades ilustres como Franz Kafka, el ganador del Premio Nobel Jaroslav Seifert y la famosa adivina Madame de Thèbes. Antes de irte, echa un vistazo a la antigua prisión de la torre Daliborka, a la que puedes acceder desde la casa n.º 12.
Visita la catedral de San Vito
La catedral de San Vito, que domina el complejo del castillo de Praga, es un impresionante ejemplo de arquitectura neogótica y una parada imprescindible en tu recorrido. Sube a la cima de su torre para contemplar sus impresionantes vistas.
La imponente catedral de San Vito forma parte de las fortificaciones del castillo de Praga, y es uno de los ejemplos más fascinantes de arquitectura gótica en Europa. La catedral metropolitana de San Vito, San Venceslao y San Adalberto, construida durante el siglo XIV como una expansión de la basílica preexistente, es la iglesia más grande de Praga, y ha servido como templo católico y lugar de coronación y entierro de numerosos santos patronos, clérigos, soberanos y aristócratas. Puedes acceder a la catedral a través de la entrada occidental, frente al pasaje entre el segundo y tercer patio del castillo de Praga. Admira sus interiores neogóticos, las majestuosas vidrieras que narran la historia de la catedral y la hermosa capilla de San Venceslao. Para disfrutar de unas vistas únicas del horizonte de Praga, asciende los 300 escalones de la torre principal del lado sur de la catedral de San Vito y disfruta del panorama desde su cima.
Cruza el puente de Carlos y embarca en un crucero por el río
El puente de Carlos, que cruza el río Moldava, es el enclave más conocido y visitado de la ciudad; disfruta de un paseo antes del amanecer para contemplar las increíbles vistas del puente y el río.
Un paseo por el emblemático puente de Carlos es uno de los mejores planes que puedes hacer en Praga. Construido durante el siglo XIV, el puente más antiguo de la ciudad es, con diferencia, el sitio más visitado de Praga. El puente cruza el río Moldava y conecta la Ciudad Vieja con el pintoresco barrio de Malá Strana. Para ver el puente en su mejor momento y evitar las multitudes de turistas, visítalo al amanecer. No olvides tomar unas fotos de las vistas del río. Como muchas otras ciudades fluviales de Europa, como París, Burdeos o Fráncfort, Praga se puede descubrir también desde las aguas navegando en un crucero. El río Moldava, el más largo de la República Checa, atraviesa la ciudad y es un elemento esencial del paisaje de la capital checa. Embarca en un crucero para contemplar los lugares más emblemáticos de Praga y disfrutar de una cena romántica sobre las aguas.
Descubre las joyas de Malá Strana, el barrio pequeño
Con sus encantadores palacios barrocos y renacentistas, elegantes jardines y restaurantes tradicionales, el barrio de Malá Strana es una visita obligada en tu recorrido por la ciudad. Visita el hermoso jardín Wallenstein para dar un relajante paseo y hazte un selfi frente al famoso muro de John Lennon.
El barrio de Malá Strana, que significa literalmente «Barrio Pequeño» o «Ciudad Pequeña», es, sin duda, una de las joyas más atractivas de Praga. La zona —repleta de pintorescas calles adoquinadas, palacios barrocos y renacentistas, y hermosos jardines— se encuentra al pie de la colina del castillo de Praga, y combina elegantemente su riqueza arquitectónica y cultural con el ambiente moderno de los restaurantes tradicionales, pubs y clubes. Entre los atractivos de Malá Strana, te recomendamos visitar:
- El jardín Wallenstein: creado en el siglo XVII, este elegante jardín barroco es el lugar perfecto para refugiarse de las multitudes turísticas en verano. La majestuosa galería, el estanque ornamental y la imponente gruta de estalactitas falsas le confieren al jardín un encanto único.
- El muro de John Lennon: este homenaje al líder de los Beatles y activista pacifista ha resistido al paso de las décadas, pese a que el grafiti haya sido pintado de blanco varias veces. El muro está cubierto de mensajes políticos, letras de las canciones de los Beatles y una imagen de Lennon.
- Iglesia de San Nicolás: caracterizada por su distintiva cúpula verde, la iglesia (no debe confundirse con el templo homónimo de la plaza de la Ciudad Vieja) es un ejemplo magistral de arquitectura barroca en el que se celebran conciertos de música clásica.
Descubre la gastronomía y la cerveza locales
Come y bebe como un lugareño en Praga. La capital checa ofrece muchas delicias típicas tan asequibles como poco convencionales, así como algunas de las cervezas más apreciadas de Europa.
En Praga encontrarás innumerables oportunidades para disfrutar de una excelente comida, desde restaurantes de cinco estrellas hasta los típicos puestos de comida diseminados por toda la ciudad. Para completar tu experiencia gurmé checa, asegúrate de probar algunas de estas especialidades locales dulces y saladas:
- Grilované klobásy: prueba este delicioso sándwich de salchicha a la parrilla, servido con mostaza u otras salsas, que puedes encontrar en todos los puestos de comida y cervecerías de la ciudad.
- Nakládaný hermelín: si quieres comer como un lugareño en Praga, el queso marinado es imprescindible. Pruébalo con pan negro, cebolla y pimientos para descubrir el auténtico sabor tradicional.
- Los knedlíky, unas bolas de masa cocida, forman parte de muchos platos tradicionales checos, como el goulash o la rajska omáčka, una sopa de ternera con salsa de tomate dulce y knedlíky.
- Trdelník (pastel chimenea): otra delicia típica local. Este exquisito pastel de azúcar y canela se puede encontrar en casi cualquier lugar de Praga en diferentes y deliciosas versiones.
Relájate en el hermoso parque urbano de Stromovka
El elegante parque urbano de Stromovka se encuentra en la parte norte de la ciudad, y es un oasis de paz y naturaleza donde refugiarte del calor y las multitudes de turistas. Disfruta de un pícnic, un paseo en bicicleta o una simple caminata por la zona verde más extensa de Praga.
Para pasar una tarde relajante, visita el parque urbano de Stromovka después de haber explorado los monumentos más emblemáticos de Praga. Este majestuoso parque real de ciervos —ubicado en el distrito de Bubeneč, en la llanura del río Moldava— se creó en el siglo XIII y, desde entonces, ha servido como residencia real, refugio de caza y campamento militar. Stromovka es el parque más grande de la capital checa. Cuenta con hermosos jardines, estanques y fuentes, así como varios edificios históricos. Por ello, es el lugar perfecto para un agradable pícnic, un paseo en bicicleta o una simple caminata por la naturaleza, sobre todo si viajas a Praga con niños. El parque tiene muchos senderos ideales para practicar marcha nórdica, running, patinaje o ciclismo. También alberga varios parques infantiles, un planetario, la Academia de Bellas Artes y dos restaurantes. Una agradable caminata por el parque te llevará al zoológico de Praga, ubicado en 60 hectáreas de terreno en el distrito de Troja.
Descubre la biblioteca barroca de Praga
La biblioteca barroca de Praga forma parte del complejo de construcción Klementinum. Se dice que es la biblioteca más hermosa del mundo, y sus interiores son verdaderamente impresionantes. Admira el salón central, con frescos en el techo, y la colección de libros históricos y globos geoastronómicos.
A poca distancia a pie del reloj astronómico, encontrarás otra joya poco convencional. La biblioteca de Praga, un impresionante ejemplo de arquitectura barroca, merece una visita por sus espectaculares interiores y su riqueza histórica. La biblioteca barroca forma parte de la Biblioteca Nacional de la República Checa. Fundada en 1722 por monjes jesuitas, la biblioteca pertenece al complejo de edificios Klementinum y es una de las bibliotecas más hermosas del mundo, con más de 20 000 libros históricos. Tómate tu tiempo para admirar el majestuoso salón y los suntuosos frescos del techo pintados por Jan Hiebl, que representan escenas de educación y retratos de santos y mecenas de la Universidad. La biblioteca barroca, que los visitantes solo pueden ver desde un mirador, también alberga una colección única de globos geográficos y astronómicos creados por jesuitas y antiguos relojes astronómicos.
Sube a la cima de la colina de Petřín
Esquiva las multitudes turísticas y relájate en una de las zonas verdes más hermosas de Praga. Sube a la cima de la colina de Petřín, ubicada cerca del Moldava y del centro de la ciudad, y admira las vistas panorámicas desde la torre de televisión de Petřín.
Si deseas escapar del caos urbano sin salir del centro de la ciudad, dirígete a la hermosa colina de Petřín y disfruta de una relajante excursión en la naturaleza. La colina, ubicada cerca del río Moldava y el castillo de Praga, se eleva 327 metros sobre el nivel del mar. Sus numerosos parques cuentan con diferentes atracciones, que puedes disfrutar tanto si viajas con niños como si visitas Praga en solitario. Puedes llegar a la cima de la colina de Petřín caminando por un sendero boscoso o tomando el funicular, que parte de la calle Újezd cada 10-15 minutos. Una vez en la cima, contempla las imponentes vistas de la capital checa desde la torre de televisión de Petřín, reproducción a pequeña escala de la Torre Eiffel. También puedes divertirte en el laberinto de espejos o disfrutar de un paseo en poni o a caballo. La colina de Petřín también alberga un observatorio, un encantador jardín de rosas y la impresionante iglesia románica-barroca de San Lorenzo.