Marsella, situada en el extremo sureste de Francia, atesora una larga y brillante historia. Esta bulliciosa localidad portuaria es una de las más grandes y concurridas de Francia, por lo que resulta ideal para escapadas de fin de semana y románticas. Respira el aire fresco del mar, saborea un café au lait y prepárate para explorar esta magnífica ciudad.
Si buscas planes románticos en Marsella, sigue leyendo nuestra guía para sacar el máximo partido a todos los lugares de interés que hacen de Marsella uno de los destinos más atractivos de Europa.
Qué hacer en Marsella cerca del puerto
Si te vas de fin de semana a Marsella, el sábado por la mañana temprano dirígete al Vieux-Port para pasear por el barrio del puerto viejo, que sigue siendo el corazón de la ciudad. Cada mañana se instala un mercado de pescado junto al mar, el lugar perfecto para asistir a un mercado tradicional francés aunque no compres nada. La ciudad lleva muchos años sacando partido a su ubicación frente al mar. La arquitectura del Port de Marseille refleja esta larga historia con numerosos estilos que conviven en armonía: espectaculares edificios emblemáticos se alzan junto a almacenes renovados y antiguas fortalezas. Además, es una zona totalmente peatonal, por lo que, además de constituir uno de los principales atractivos de Marsella, es también un lugar muy popular entre los lugareños para reunirse y pasar el rato.
Se puede llegar al puerto viejo desde cualquier punto de la ciudad. Solo tienes que seguir las indicaciones hacia Vieux-Port si vas a pie, o tomar la línea 1 del metro o la línea 2 del tranvía. Haz una pausa en una cafetería para tomar un café a media mañana en un entorno de estilo belle époque y disfrutar de las vistas de las pequeñas embarcaciones en el agua.
Explora el Château d’If
Después de ver el puerto, toma un barco para cruzar al Château d’If. Es la fortaleza que se hizo famosa gracias a El conde de Montecristo, una cárcel situada en una isla diminuta de la que los presos nunca pueden escapar. En el siglo XVI, alrededor de 3500 prisioneros hugonotes fueron encarcelados en el castillo. Se utilizó como prisión hasta finales del siglo XIX, cuando se abrió al público para ser visitada. La historia del edificio es evidente: su patio, sus sólidas defensas y sus pequeñas celdas cuentan parte de su historia.
El trayecto en ferri desde y hacia la isla es muy corto, aproximadamente un kilómetro y medio. Disfruta de las vistas impresionantes de Marsella y del propio fuerte. Deja la isla al atardecer y podrás disfrutar de unas vistas espectaculares durante el viaje de vuelta, cuando las luces del puerto viejo comiencen a encenderse.
Pasea desde el Parc Borély hasta la playa de Marsella
Después de un sábado de turismo, es probable que te apetezca pasar el domingo haciendo algo más tranquilo. Aprovecha al máximo el buen tiempo de la Provenza y disfruta de un paseo por el precioso Parc Borély.
El parque está dividido en diferentes zonas, entre ellas un clásico jardín formal francés y un jardín paisajístico inglés. Este último, en particular, merece un buen paseo. Una versión en miniatura de la basílica de Notre-Dame de la Garde, la cual se eleva sobre Marsella. El parque se extiende hasta el mar e incluye un precioso paseo marítimo que bordea la costa y pasa por la playa de Marsella.
Puedes llegar fácilmente al parque tomando la línea 2 de metro hasta Rond-Point du Prado y luego caminando por la Avenue du Prado. También puedes subirte al autobús 19 hasta la parada de Parc Borély.
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