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Fecha de salida seleccionada: miércoles, 7 de eneroFecha de entrada seleccionada: martes, 6 de enero
 

Seis destinos con encanto en Europa para viajar en solitario esta primavera   

Descubre París y Fráncfort a tu aire

 

En los últimos años, el concepto de soledad ha cambiado completamente. ¿Por qué no darle un nuevo significado con una aventura única en solitario esta primavera? Céntrate en tu bienestar: dedica tiempo para cuidarte, explorar nuevos lugares y disfrutar de experiencias contigo mismo para el recuerdo. ¿Nunca has viajado en solitario? No hay problema. No te preocupes, solo necesitas un buen itinerario, un poco de confianza y tu propia compañía. Con nuestra ayuda, tu plan perfecto para un viaje en solitario por Europa ya está listo para que comiences la aventura. Sigue leyendo para descubrir las mejores ciudades y destinos de viaje en solitario en Europa esta primavera, desde París y Praga hasta Bratislava y Berlín.

 

París, Francia

 

París puede ser la Ciudad del Amor, pero nosotros la vamos a llamar la Ciudad de los Viajeros en Solitario. París es conocida por su romanticismo, pero el amor más profundo nace al descubrir la ciudad por ti mismo. En nuestra opinión, es una de las mejores opciones para viajes en solitario por Europa. Viajar solo te permite aprovechar mejor los lugares turísticos: al no ir con un grupo, evitarás largas colas para subir a la Torre Eiffel o para admirar la Mona Lisa en el Louvre. Al desviarte de las rutas habituales, descubrirás la auténtica esencia de la capital de Francia. Visita museos menos conocidos para evitar las multitudes y recorre los misteriosos pasajes del París del siglo XIX, como la Galerie Véro-Dodat y el Passage Jouffroy, ideales para encontrar recuerdos únicos que te acompañen durante tu viaje. Sumérgete en la tradición de los cafés parisinos; pasa un rato en el Café de Flore o Les Deux Magots, dos de los cafés más antiguos de la ciudad, y deleita tu paladar con un chocolat chaud o chocolate caliente y un croissant —o una copa de champán, si te apetece algo especial—. Disfruta del momento con una novela o simplemente contempla la vida fluir tu alrededor: no hay mejor sitio para eso que París.

Si buscas descubrir más destinos perfectos para viajes en solitario por Francia, no te pierdas nuestra guía de viajes especializada.

 

Praga, República Checa

 

Si optas por viajar en solitario por Europa, la capital de la República Checa es un destino donde te sentirás en compañía en todo momento. Al ser una de las metrópolis más seguras de Europa, recibe miles de turistas todo el año, por lo que no te será difícil hacer amigos. Día y noche, el centro de Praga siempre está lleno de vida y gente, y sus encantadoras calles empedradas son fáciles de recorrer, por lo que será más difícil perderse que encontrar el camino correcto. Además, la manera más fácil de moverse por Praga es a pie, así que reducirás al mínimo el riesgo de confundirte de autobús o tranvía. La primavera es el momento ideal para conocer Praga, ya que se evita el bullicio del verano y los precios de los hoteles son más económicos que en temporada alta. El Puente de Carlos y el Castillo de Praga son visitas obligadas, junto con la Plaza de la Ciudad Vieja, el mejor lugar para admirar la arquitectura medieval y el animado ambiente mientras disfrutas de la famosa cerveza pilsner checa en un café local. Aquí puedes leer algunos datos curiosos sobre Praga.

 

Berlín, Alemania

 

¿Una de las mejores cosas de Berlín? ¡La gastronomía, por supuesto! Ofrece un crisol de culturas y cocinas de todo el mundo con infinidad de opciones para tu viaje en solitario —aunque quienes no estén acostumbrados puedan sentir cierta incomodidad al comer sin compañía—. Berlín es sin duda el lugar perfecto para superar esas inseguridades. La capital de Alemania es una de las ciudades más desenfadadas de Europa, por lo que salir a comer suele ser algo muy habitual, y el personal de los restaurantes está acostumbrado a atender mesas individuales. Aquí la gastronomía es la protagonista, así que no serás la única persona comiendo sola. Además, la comida es tan deliciosa que te olvidarás cualquier incomodidad: ¡tu paladar estará demasiado ocupado disfrutando! Aparte de su variada oferta gastronómica, Berlín está impregnada de una historia impactante que se puede ver y sentir en cada rincón. No te pierdas lugares emblemáticos como los restos del Muro de Berlín, el Checkpoint Charlie, la Torre de Televisión y el Memorial del Holocausto.

 

Bratislava, Eslovaquia

 

Nuestra aventura en solitario por Europa continúa en Bratislava, una pequeña joya del centro del continente que suele quedar opacada por la cercana Viena y otras ciudades del Danubio. El centro de la ciudad transmite la sensación de un pueblo elegante y cercano, reforzada por la hospitalidad de sus habitantes, quienes están siempre dispuestos a orientarte si lo necesitas (aunque es poco común perderse). Disfrutarás de un ambiente tranquilo y agradable durante tu estancia, ya que la ciudad no está saturada de turistas ni llena de multitudes queriendo visitar los monumentos más famosos. Camina por el casco antiguo, relájate en los jardines presidenciales, maravíllate con las vistas desde el Castillo de Bratislava y deleita tu paladar con una cena y cócteles en la icónica torre UFO

 

Newcastle upon Tyne, Reino Unido

 

Newcastle upon Tyne, una joya escondida en el Reino Unido, es una ciudad que te cautivará con su arquitectura impresionante, su cultura colorida y su fascinante historia. En el corazón de la ciudad reina una atmósfera llena de vida, con una gran variedad de restaurantes que despertarán tu apetito, además de salas de conciertos y galerías de arte de renombre mundial, perfectos para nutrir tu pasión por la cultura. No obstante, recuerda que Newcastle upon Tyne combina lo mejor de dos mundos, así que escápate del bullicio de la ciudad y sigue el río Tyne para disfrutar de un momento de tranquilidad y adentrarte en la campiña de Newcastle, un oasis de colinas frondosas, pubs tradicionales y castillos que te invitan a contemplar el paisaje. 

 

Fráncfort, Alemania

 

Aunque Fráncfort se considere la capital financiera de Alemania, no subestimes su atractivo para un viaje en solitario. La ciudad recibe con los brazos abiertos a quienes buscan diversión y aventura, desde el Museo Städel hasta el mercado de abastos Kleinmarkthalle. Explora el casco antiguo de Fráncfort: no es un barrio común y corriente, ya que esta zona de la ciudad se reconstruyó completamente después de la Segunda Guerra Mundial para replicar edificios de la época medieval. No hace falta compañía; para los viajeros solitarios, explorar el barrio DomRömer, conocido como la “nueva” ciudad vieja, es un disfrute único. Durante el recorrido, visita algunas de las tiendas y los museos para conocer la historia de la zona antes de su destrucción y posterior reconstrucción, y comprar algún recuerdo.

¿Quieres explorar más? Lee nuestra guía de viajes y descubre seis destinos poco conocidos en Francia.